¿Qué es el ruido?

¿Qué es el ruido? El ruido es todo sonido no deseado que interfiere en la comunicación entre las personas o en sus actividades, la contaminación acústica es el ruido de alta intensidad que excede de los decibelios que son perjudiciales para la salud humana. En el medio ambiente influye el ruido procedente del tráfico rodado de las autovías, ferrocarriles, las industrias y fabricas entre otros.
Para evitar este tipo de problema se crean barreras o pantallas acústicas que tratan de reducir ese ruido para que sea menos dañino para la salud y permita a las personas que viven cerca del tráfico o fabricas vivir más tranquilamente.
La desventaja de este tipo de barreras es que tienen que ser suficientemente grandes para reducir el ruido, de esta manera tapan la mayor parte del paisaje y lo hace menos atractivo. No obstante se está trabajando en un material nuevo para que este problema desaparezca a través de concentradores solares luminiscentes, éstos son paneles de color que reciben la luz y la dirigen a los bordes de los paneles donde hay células solares tradicionales que aprovechan la energía solar. Gracias a su diversidad de colores permite adaptarse a cualquier entorno y tener una visual mucho más acogedora y apropiada que las anteriores barreras acústicas, otro beneficio a destacar de estos concentradores solares luminiscentes es que son robustos, perfectos para una larga duración, funcionan ante diversidades climatológicas y aguantan cualquier vandalismo, o sea que si llueve o el cielo está nublado los luminadores seguirán funcionando, se puede decir que tienen un gran potencial. Por otro lado su precio es bastante económico, manteniendo buen precio-calidad.

La contaminacion acustica

La contaminación acústica es uno de los problemas más frecuentes en el medioambiente y que desde hace muchos años se ha ido aumentando en exceso provocando problemas funcionales y sociales como por ejemplo la sordera y otras deficiencias psicológicas.
Como cada local tiene características diferentes y particulares antes de elaborar una pantalla o barrera acústica es necesario realizar un estudio minucioso sobre el sector, se suele realizar este estudio sobre las siguientes actividades: carreteras, infraestructuras viarias y ferroviarias, parques eólicos, aglomeraciones y planes parciales nuevos, polígonos industriales, industrias y cualquier actividad de similares características.
El estudio de Cerrajeros Cartagena 24 horas consiste en planificar medidas correctoras para reducir el ruido medioambiental y conseguir el objetivo de reducir en gran medida ese ruido por debajo de los límites máximos de aplicación. Por eso el aislamiento acústico consiste en conseguir que la energía que atraviesa la barrera sea lo más baja posible
Mucho de los problemas de ruido que tienen las industrias es provocado porque las superficies del interior de las naves son muy reflectantes para ellos se implantan en las barreras acústicas bafles acústicos o materiales absorbentes adheridos a las paredes o techo de dicha barrera.
Otros cerramientos y cabinas acústicas suelen estar formados por chapa galvanizada por el exterior, chapa perforada por el interior y paneles absorbentes de diferentes densidades y espesores según el tipo de cabina.
Los más importantes son los materiales porosos que se componen de una estructura sólida dentro de la cual hay cavidades o poros intercomunicados entre si y en el interior, como por ejemplo las lanas de roca, espumas de poli estireno y moquetas.
Las administraciones públicas están cada vez más presionadas para el desarrollo e implantación de este tipo de barreras, dada la legislación tan estricta de la directiva europea sobre el ruido.

Qué es una barrera acustica

Una barrera acústica no es más que una estructura en forma de pared cuya función primordial es reducir el ruido que produce el tráfico de coches, trenes, industrias…etc.
Sin estas barreras las viviendas colindantes a una autopista, vías de ferrocarril o fábricas industriales tendrían un grave problema, pues el ruido sería casi insostenible, este tipo de ruido es llamado contaminación acústica y hace referencia a sonidos cuya intensidad es muy elevada y un conjunto de ellos sería perjudicial para la salud humana, no somos realmente conscientes de los numerosos efectos desfavorables que provoca este tipo de ruido.
En primer lugar la contaminación acústica puede causar la sordera mediante la pérdida total o parcial de la audición. En segundo lugar debido al exceso de ruido causado por los coches, camiones ferrocarriles… sería lo más probable que cause alteraciones del sueño, esto se traduce en estrés, depresión, agresividad y en la mayoría de las situaciones disminución de la atención y reducción del rendimiento. El ruido también puede causar alteraciones en el metabolismo. Como vemos una amplia gama de efectos psicológicos y sociales.
Por debajo de 80 decibelios el oído humano no presenta alteraciones perjudiciales, para que nos hagamos una pequeña idea en España cada ciclomotor tiene permitido que produzcan un determinado nivel de decibelios que no podrán sobrepasar en más de 4db de los que tienen especificados en su ficha de homologación.
¿Alguna vez habías pensado en cuantos decibelios de ruido produce cada cosa? Pues bien como ejemplo diremos que un taladro en funcionamiento produce 120 decibelios, no te ha pasado que al pasar por una obra o al hacer un agujero en la pared te ha provocado un pequeño dolor en los oídos, eso es porque no están acostumbrados a esa elevada intensidad, pues imagínate escuchando ese ruido constantemente, provocaría efectos que serían irreversibles.

El ruido de un vehiculo

El ruido es un sonido molesto, en el caso de las autopistas, miles de coches, camiones y motos circulan a diario por las carreteras, el ruido procede de tres vías, el motor de los vehículos, roce de los neumáticos sobre la carreteras y su aerodinámica, tres factores que suponen una intensidad de decibelios importante elevada, para ello se dispone de barreras acústicas para reducir el nivel de ruido comúnmente llamado contaminación acústica. Estudios realizados indican que una barrera acústica puede reducir un 85% de la energía del ruido.

Estas barreras pueden ser de varios tipos, de madera, de vidrio, metálicas, de hormigón, transparentes, o mixtas. Depende de la función que se pretenda realizar con estas pantallas cada uno de los tipos tienen sus ventajas e inconvenientes.
Sin embargo como ya hemos dicho estas barreras sirven para eliminar el ruido provocado por el tráfico de los vehículos, fabricas industriales y cualquier otro tipo de ruido que contamine el medioambiente como el que pueden hacer los profesionales en Cerrajeros en Murcia, para ello es necesario que estas barreras sea cual sea el material del que estén hechas deben soportar la acción del viento, la presión dinámica del aire causada por el mismo paso de los vehículos y el propio peso de los elementos que la constituyen. Como también deben de ser resistentes a los posibles choques de vehículos en caso de colisionar por accidente, los impactos que puedan causar las piedras y otros materiales despedidos contra la barrera y sobre todo que sean capaz de soportar los efectos meteorológicos como las heladas, la lluvia, tormentas, nieve así como los rayos del sol ultravioleta y las continuas exposiciones al calor, tienen, al caso, los mismo niveles de seguridad que una instalacion de gas natural Madrid.

Todas estas barreras acústicas deberán cumplir unos determinados requisitos de seguridad general y medioambiental para la protección de los usuarios que circulen por la carretera, para los vecinos que convivan en viviendas colindantes y por supuesto para el medio ambiente.

Diseño de pantallas acústicas: elementos a valorar

Una pantalla acústica es uno de los elementos más eficaces de luchar contra la contaminación acústica provocada por el tráfico. Sin embargo, su efectividad también puede estar determinada por factores muy diversos, desde el material empleado en la fabricación de la pantalla a su altura, su longitud o incluso el lugar de instalación.

Diseñar, por tanto, una pantalla acústica que realmente cumpla con su función es un trabajo complejo en el que intervienen diferentes condicionantes. Por eso, un buen diseño debe realizarse teniendo en cuenta aspectos como:

  • Medición de los niveles de ruido de la localización donde se va a instalar la pantalla. Es necesario conocer exactamente tanto los niveles de ruido como sus picos y su origen.
  • Situación de la pantalla con respecto a la carretera: cuanto más cerca del foco de ruido, es decir, de la vía, se encuentre la pantalla, mayor será el aislamiento que proporcione. Sin embargo, no siempre es posible situar las pantallas todo lo cerca que sería conveniente, unas veces por falta de espacio adecuado y otras por garantizar la seguridad del propio tráfico.
  • Diseño: en la fabricación de una pantalla acústica pueden utilizarse diferentes materiales, al igual que la forma que tome puede ser también distinta. El tipo de paneles, la cimentación, la estructura que los soporte dependerá del nivel de ruido que haya que amortiguar, de la ubicación de la pantalla, de la visibilidad de la zona y de otros elementos que puedan afectar a la seguridad vial. Existen, además pantallas que solo ofrecen aislamiento, mientras que otras, además, absorben parte del ruido.

Solo valorando en profundidad todas estas variables se pueden realizar los diseños más eficientes, ya que hay que tener en cuenta que una misma pantalla acústica puede ofrecer resultados muy distintos en lugares de características diferentes. Cada situación, por tanto, requiere de una solución adaptada a las circunstancias particulares del problema a resolver.

Medidas correctoras del impacto acústico: diferentes problemas, diferentes soluciones

El tráfico es el principal motivo de contaminación acústica. Por lo general nos referimos a carreteras, pero lo cierto es que cualquier medio de transporte es ruidoso, los coches por supuesto, pero también los trenes o los aviones que sobrevuelan pueblos y ciudades.

La legislación es cada vez más estricta en todo lo relacionado con el control del nivel de ruido y la tecnología se ha puesto a su servicio para diseñar medidas paliativas cada vez más eficaces. Hoy en día, sobre todo en lo que al transporte por carretera se refiere, hay diferentes soluciones. Soluciones que se eligen según las propias circunstancias de lugar afectado. Vamos a ver las más habituales:

  • Pavimentos antiruido: sobre todo en ciudades, cada vez es más habitual utilizar asfaltados especiales que reduzcan los niveles de ruido generados por el tráfico en sus calles.
  • Pantallas vegetales: no se utilizan demasiado porque para ser eficaces el espesor de la vegetación debe ser muy denso y, además, la barrera debe tener una anchura de varios metros.
  • Pantallas acústicas: fabricadas en diferentes materiales, grosores y formas. Pueden ser de fibra de vidrio, hormigón, materiales plásticos y pueden tener forma rectas o curvas. Es el método barrera más común.
  • Cubriciones de calzada: es la medida más drástica. Pueden ser cubriciones totales o solo parciales. Evidentemente, su eficacia es muy elevada, pero también lo es el coste de realización, por lo que solo se acometen en casos muy específicos.

Hay otro tipo de medidas, como son los taludes de tierra, que realmente se utilizan muy poco. Otra manera de aislar ruidos procedentes del tráfico son pequeñas soluciones que se implementan en puntos concretos de una vía que generan mayor ruido, como pueden ser las uniones en puentes.

En cualquiera de los casos, antes de decantarse por uno u otro sistema de contención acústica es necesario valorar infinidad de factores, desde el coste del proyecto al espacio necesario para su instalación.

Las ciudades españolas más ruidosas

Si hay algo que no falta en una ciudad es el ruido. En localidades de mediano tamaño es complicado encontrar una calle tranquila, en capitales de provincia puede resultar casi misión imposible y en las urbes más grandes el ruido es un elemento más.

Y al hablar de ruido no hay que referirse solo al del tráfico, aunque sea el más común. Desde una conversación de terraza mientras se toma algo a unas obrasen la acera, desde un coche de policía a los gritos de los niños que juegan en la calle o las fiestas del barrio. El silencio, hoy en día, es un tesoro muy difícil de encontrar.

Según un informe realizado DKV – GAES, 9 millones de españoles tienen que soportar niveles de ruido que superan los 65dB que la Organización Mundial de la Salud establece como límite.

Si atendemos a lo que cuentan los propios ciudadanos, Madrid es la ciudad donde el ruido se hace más insoportable. Casi un 93 % de los madrileños asegura vivir en una ciudad ruidosa, pero lo curioso es que entre los ruidos más molestos (sobre todo para dormir) que señalan se encuentran los de los gritos en la calle, los de los vecinos y los ronquidos de la pareja.

De cerca a Madrid le sigue la otra gran ciudad española: Barcelona. Aquí un 87,3 % de sus vecinos cree que vive en una ciudad ruidosa. Una cifra algo inferior en Sevilla, donde lo piensa el 83,3%.

Ya hemos visto algunas de las causas que provocan ruidos molestos para los habitantes de las ciudades españolas, pero hay muchos. Desde el que produce el camión de la basura y que molesta a muchos barceloneses al de las fiestas vecinales que a duras penas soportan los madrileños.

Madrid y Barcelona se ponen así a la cabeza de las ciudades más ruidosas, y no solo de España. En Europa solo las superan Estambul y Bucarest.

El ruido y la salud

Aunque no siempre se le da la importancia adecuada, el ruido puede convertirse en un verdadero problema para la salud, por mucho que una persona esté acostumbrada a él. Una exposición prolongada a niveles elevados de ruido puede tener consecuencias graves, e incluso irreversibles, y lo señala la Organización Mundial de la Salud.

Un nivel elevado de ruido perjudica al oído, afecta a la capacidad auditiva, eso es algo que todo el mundo sabe. Pero recientemente se han realizado estudios que señalan que, además, el ruido influye negativamente en el cerebro e incluso en el sistema inmunitario. Es pues, un problema de salud pública.

EL ruido es, además, un poderoso contaminante ambiental, es muy difícil luchar contra él. Y lo que no todo el mundo sabe es que está estrechamente relacionado con problemas cardiovasculares, ya que genera una tensión que provoca subidas de tensión y de la frecuencia cardiaca, así como de los niveles de lípidos. La OMS ha demostrado incluso que el ruido de tráfico tiene relación directa con infartos y anginas de pecho.

Y, sumado a todo ello, el estado de nerviosismo que puede provocar una elevada contaminación acústica provoca alteraciones en el sistema inmunitario, reduciendo sus defensas y haciéndolo más sensible a la actuación de patógenos.

Si el ruido diurno es dañino, el nocturno lo es aún más, ya que impide un descanso reparador, un sueño profundo y de calidad. Si las etapas del sueño se ven alteradas se desencadenan otra serie de problemas en la salud física y también mental.

Y a nivel mental, un exceso de ruido puede acabar provocando estrés, ansiedad, mayor tendencia a conductas agresivas, dificultad para concentrarse o una reducción en el rendimiento.

El ruido es, por tanto, un verdadero enemigo para la salud a todos los niveles, por ello resulta fundamental tomas las medidas oportunas para reducir sus niveles al máximo, tanto en ciudades como en el interior de las propias viviendas o incluso en hábitos personales, como escuchar música con cascos.