Consecuencias de la contaminación acústica

La contaminación es uno de los problemas más comunes que vive la sociedad desde ya hace muchísimo tiempo, esta se clasifica en diversos tipos, desde la contaminación de los aires, hasta la contaminación de las aguas. Algo tan común como la basura puede generar una gran cantidad de contaminación, desde la comida que se queda atascada en nuestro fregadero, por lo cual necesitamos contar en ocasiones con la presencia de un servicio como los de Reparacion de frigorificos Madrid, hasta los desechos tóxicos emanados de las grandes industrias fabricantes de materiales y productos de distinta índole.

Pero hoy no nos enfrascaremos a la contaminación ambiental derivada de los desechos sólidos domésticos o los desechos industriales, sino a la contaminación producida por el sonido y cuáles son los males que ésta origina, pues es también llamada contaminación acústica, este tipo de contaminación se deriva del ruido producido por diversos factores, bien sea industriales o ferroviarios, pero de algo si hay que estar seguros, este es un problema bastante serio que afecta la salud y por ende, la vida de las personas, pues el estado más grave de la misma es el poco conocimiento que se tiene acerca de los problemas que puede causar a nuestro organismo, por lo que si su máquina de lavar tiene tiempo estropeada y hace ruidos fuertes, llame inmediatamente a los servicios de desatascos Barcelona, no se quede con ese ruido dañino en su hogar, pues en el futuro puede ocasionarle problemas cardiovasculares.

Empresas se han tomado muy en serio la tarea de difundir la información acerca de las posibles consecuencias que pueden producirse al estar expuestos a una contaminación acústica grave, algo que normalmente se vive en las enormes ciudades, donde el tráfico es muy fuerte y pesado, y también en las regiones industriales.

De los problemas que se derivan de la contaminación acústica podemos encontrar los siguientes:

Trastornos auditivos como un trauma acústico, producido por haber estado expuesto a un nivel de sonido sumamente alto, y los síntomas presentados en este tipo de enfermedad van desde pérdida del sentido del audio hasta un aumento en el umbral auditivo, lo que normalmente ocurre con las personas que padecen sordera.

Posterior a esto, están los trastornos no-auditivos, con los más comunes y los menos detectados por el individuo siendo: estrés, irritabilidad, insomnio, etc.  En los menores de edad está la falta de concentración, depresión, baja de rendimiento escolar, entre otros.